jueves, 19 de noviembre de 2009

Intérpretes

El trajín cotidiano hizo que no quisiera pensar en el largo camino que me faltaba para llegar a casa. Quizá por el tedio de la rutina, los lunes siempre me resultan de esos días que parecen tener algunas horas de más. Demasiado tarde me estaba subiendo al colectivo cuando, no sé bien en qué instante de aquellos kilómetros que duraría mi viaje, la noche me sorprendió con su surrealismo. En medio de las chacras que adornaban el paisaje abrí las cortinas y me dejé llevar un poco más allá de lo que indicaba el destino de mi boleto.

...

Extraño teatro imaginario
regala la vida en ocasiones
y en breve suspiro de humedad
dio el telón paso a los actores:

lucecillas, audaces bailarines,
lejanas regalan su luz y su paz
en mudo primer acto, querubines
singulares en plena oscuridad.

Invitan a fundirse con lo inmenso,
azul de calidez es su destello
que abriga en brazos del silencio
con fugaz histrionismo de lo bello.

...

Por no querer abusar de aquel regalo fue que cerré las cortinas nuevamente. No estoy seguro de cuánto tiempo estuve fuera, pero fue al volver la vista que descubrí, algunas butacas a mi lado, a quién también miraba al otro lado de los cristales. Su semblante vaticinaba una lágrima escondida y figuraba que aquella paz era, en sus ojos, un gélido silencio; las estrellas que danzaban, temblorosa luminiscencia; y la lejana obra, una tragedia profunda. Ahora que recuerdo su gesto, al escribir esto, entiendo que ser tomado por loco es un riesgo necesario, y que si las casualidades volvieran a juntarnos en nuestros regresos debo vencer la vergüenza e invitarla a ver conmigo el segundo acto. Desde mi ventana se aprecia distinta la función.

1 comentario:

  1. la verdad q esta hermoso...estaba llendo para la facu pero antes pasaba por aca ii la verdad q como siempre..una vez mas me voi feliz de tu espacio..q bonito...q tengas un hermoso termino de la semana...ii un buen fin de semana por si no nos llegamos a leer..besos..

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