martes, 24 de noviembre de 2009

Palabras en el viento

A Anacronista, por su voz.

Si alguna vez
andando a cien leguas de aquí,
al otro lado de las cumbres
en donde sólo el cóndor es quien gobierna,
gustan el placer de sentir una mirada verdadera
y encuentran una pequeña
sumida en el oxímoron de quien es social anacoreta,
tengan por bien regalarle una caricia de mis labios,
pues temo acaso que mi esperanza
no rescate al cruzar
un puñado de eternas nieves
para con ellas regar aquel suelo
en lágrimas de ilusión,
e incapaz de superar el muro
que soberano nos separa
sigamos como dos desconocidos.

4 comentarios:

  1. Muy lindo ese texto; si me gusta mucho Ismael Serrano. Espero volver a encontrarte en mi blog. Y tu seudonimo no es feo; un beso enorme desde Río Negro- Luis Beltran precisamente.

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  2. Mi querido desconocido:
    Agradezco tus palabras. Cómo podría pedirte que las eliminaras si ellas han salido de ti, si son una parte de ti... Y sin quererlo, de mí. Dichosa y emocionada se encuentra quien las recibe.
    Los muros siempre son superables, es lo que debemos recordar. Quizá ahora seguimos siendo desconocidos porque una blanquecina agigantada se ha interpuesto pero más allá de lo físico- que las líneas en mapas- seguimos siendo hijos del mismo cielo, y tus palabras acortan cualquier distancia.

    Gracias.

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  3. Tus palabras han quedado prendadas en mi blog... Y no he encontrado mejor manera para devolvértelo que seguir, sin perder mi voz.

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  4. Encantado de visitarte. Y de leerte. De verdad.

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