sábado, 26 de diciembre de 2009

Óbito

A Rocío, sin saber por qué.

Con pesadumbre recorro la casa
revolviéndolo todo.
Busco en los cajones y alacenas,
miro bajo la cama,
escondido detrás de las cortinas,
disimulado entre papeles
o en alguna foto añeja.
Reviso los bolsillos de un pantalón
que hace ya mucho tiempo está en su percha,
la tierra de las macetas,
la ducha, el techo
y hasta esa flor que aplastada aguarda
dentro de un libro.
Desesperado por no encontrarlo
me desnudo lentamente
frente a un espejo
buscando bajo mi piel
y en cada gota de mi sangre
hasta verme vacío,
para tristemente asumir
que no tengo ni puta idea
de dónde está ese abismo
en que van cayendo los días
y que pudo conducirme hoy
a hallar de nuevo tu sonrisa
y salvarme.

3 comentarios:

  1. Muchas veces no interesa porque. Uno escribe y punto. Sinceramente MUY lindo. me gusto muchisimo. Escribis muy bien y es un gusto leerte en mi blog y poder tambien leer las cosas que vos escribis. Un beso enorme.

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  2. Me encanta Sr. Desconocido... Su poema, por cierto.
    La imagen de buscar bajo la piel, frente a un espejo (redondo, que imagino yo), buscar en la sangre; encontrarse vacío. Ha sido un tanto desgarradora pero a la vez (y como bien sabe hacer usted) sublime. Enaltecida.
    Espero no nos prive de sus palabas, por largo tiempo.
    Ya sabe, desde acá, le envío un beso.

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  3. de verdad q es maravilloso sentarme a leerte..no dejas de sorprenderme tenes un don para escribir..no puede ser de otra forma..a medida q voi leyendo te imagino a vos escribiendo ii me llena de paz, de cariño, me transmitis muchas cosas..es sentirte en cada palabra ii creer q puedo conocerte aun poco mas cada vez q te leo..gracias por darme la oportunidad de leerte ii de tomarte cairño...besos para vos hermoso!..tkm!!

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