
Los políticos ven un voto;
los empresarios, su ejército de reserva;
los estadistas, un número;
el sistema, sus engaños;
la realidad, una presa;
la caridad, un cliente;
el cielo, su ticket de ingreso;
la vida, su desconcierto;
la esperanza, su pasado;
la piedad, sus espaldas;
el amor, su decadencia;
¿qué ves tú?

Que alguien me explique cómo se hace para sumirse cada día en las frivolidades cotidianas, para dormir cada noche con la conciencia tranquila, como si disfrutaramos de la indiferencia.