jueves, 10 de febrero de 2011

Bandera blanca

Me dirás que el amor
no es
una batalla
y yo me empeñaré
por convencerte
y diré incluso
que el amor es
a veces
una guerra
una guerra simple
donde no hay vencedores
ni vencidos
y una guerra extraña
en la que ambos disparamos
por lo mismo.

Hecha la declaración
y el casco puesto
nos hicimos de táctica
y estrategia
para que ya nunca
nada quede quieto.
Mostramos nuestras mejores armas
ufanos de guardarnos
la carta para el triunfo
y evitar de este modo
y por si acaso
un Hiroshima.
Después de todo
habremos de morir
en muchas formas
pero tenemos nuestro
código de guerra:
tú no tocas
la cruz roja de mis miedos
y yo no cruzaré
de tu confianza la frontera
para que esta guerra
de amor
siga siendo siempre guerra
aunque lloremos divididos
pero juntos
los decesos
u obliguemos a volver a nuestras tropas
con bandera blanca en alto
y aún en el peor cruce de balas
dejemos el fusil
junto a la cama
y te invite a dormir en mi trinchera.

Guardemos la ración para el invierno
que no podremos darnos por vencidos
y olvidar por un segundo
así sea verdaderamente uno
que estamos combatiendo
por nosotros
equivale a firmar la rendición.

Sabes que esta guerra
no admite enemigos
y soltar la artillería pesada
de mis versos
o padecer que ejecutes con prestancia
asaltos furtivos a mi memoria
nos ordena al mismo bando
donde marchamos codo a codo
aunque marchar
parezca un poco algún paseo
y codo a codo
signifique en un abrazo.

12 comentarios:

  1. Y es inimaginable agregar algo a tan bellísimo poema. Sólo que me quedo con la idea -pertinaz- de que sabés de amores pasados o te andan rozando.

    Eso...te andan rozando.

    Te beso Greg y me emociona mucho esta creación.

    (F)

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  2. Y qué decir...
    Com siempre increíble, no se me ordenan las palabras cuando termino de leer las tuyas, pero me gusta ese desorden que me creas, amontonando y creando esquemas.

    Besos artista..*

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  3. Claro que es una guerra, aunque no sé si comparto lo de vencedores y vencidos...

    Espero que estés muy bien, que el verano allá sea igual de agradable que el de acá.

    Saludos!

    Javier

    PD: Si, se puede llegar caminando.

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  4. Cleopatra: tan cierto es que me anda rozando un amor, como también que unas manos lo hacen cada noche. A suerte que tu nombre no es Casandra, espero no te hayas mostrado como tal.
    Agradezco tus palabras y las celebro.
    Un beso.

    Lenore: ¿Artista? ¡Ojalá pudiera! No os apresuréis, pues todavía no he calificado como loco. Me gusta generar desorden, aunque pueda moverme por mi casa con los ojos cerrados sin fallar en un centímetro.
    Gracias por tus visitas.
    Besos para ti.

    Javier: pues, ¿cómo decirlo? El verano no escatima un sólo grado y yo estoy en plena guerra. ¿Tú?
    Un gran abrazo. Es grato recibirte.

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  5. Vuelvo mucho después de haber leído tu contestación a mi comentario, para preguntar.

    ¿Casandra? ¿Eso puedo significar?

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  6. Quisiera que así no fuese. Mientras sepa yo de amores presentes, no será un presagio lo que has dicho.

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  7. Qué bonitas palabras.
    Me gustó esa comparación con una lucha, una batalla.

    Saludos!

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  8. Muchas gracias, eMiLiA. Otros saludos para ti.

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  9. ¡Hola Gregorio!
    Me ha gustado mucho este poema. Me parece una comparativa genial.

    Un abrazo

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  10. Muchas gracias, Lucía.

    Debe uno ser cuidadoso cuando la comparativa se hace real, para que no se quiebre la balanza si hay más guerra que amor.

    Un gran abrazo.

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  11. ¡Qué osadía! Aún así, gracias. Un beso.

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