martes, 12 de enero de 2010

Ulises

Tras tantos años sumido en batalla
renovado, el viento, transporta mi voz,
y olvido a la muerte alzando su hoz
en verdes prados clavada mi espada.

Ya limpio de sangre extiendo los brazos
desbordado de júbilo en mi festejo,
pues ha anunciado el alba: regreso
dejando al salvaje sueltos los lazos.

En el horizonte me pierdo ufano
de gozar vida plena de resurrección,
suscitando aún en la imaginación
a quien fiel amada espera mi mano.

Lunas y soles andando atravieso,
valles, montañas, tempestades, dulzuras,
rugidos, silencios, clamores, bravuras,
lo fútil, hermoso, impío e inmenso.

Paso lento me conduce a mi destino
que aciago, tras la vertiente, espera
pues al cruzar hallaré a mi aldea
esperando terminar el desatino.

Veo las calles teñidas de mi tierra
por el ocaso que me acoge en paz.
Su cruento color y un silencio voraz
acusan que no ha terminado la guerra.

A mi lecho me persiguen la distancia,
la muerte, el miedo, el dolor, el exilio,
y entre mis manos estalla el idilio
al ver a mi amor perder su prestancia.

¿Por qué tu mano en las noches deshace
aquello que empeño del día tejiera?
Penélope, tuyo mi amor, no quieras
parecerte temerosa a Scheherezade.

3 comentarios:

  1. Muy bueno el poema... No había comentado antes pero leí varios de los textos que habías subido antes. Este me recuerda al de la Quijotería, lo de tomar una historia y escribir sobre ella...

    Gracias por pasar por mi blog :)
    Cuídate :)

    Javier

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  2. De Ulises y Penélope... Y yo pienso que duele más tener que esperar viéndolo todos los días... Quién sabe.
    En casa tenemos una máquina de escribir pero la pobre tiene mucho más que tartamudez. A veces pienso enviarla a arreglar, me gusta como suena mientras dibuja las letras.
    De compartir soledades, es verdad, creo que por eso escribo. Al menos en el papel, siento que entiende aunque las palabras no sean las correctas... Luego lo que llega al blog, ya es otro cuento.
    Ten claro que tus palabras, son para mí un abrazo y te agradezco por ellas. Siempre, aquí o allá.

    Un beso.

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